TEATRO

Fragmentos de mujer rota – Medea descarnada

Manuela Sánchez Ávila  

27. MEDEA SUPLICANTE Qué esperas de mí Jasón cuando solo me dejas el polvo del camino y la compañía de los perros acaso esperabas que me comportara como una mujer griega que no son más dueñas de sí que los esclavos que las sirven mientras tengan la gracia de un hombre no soy más que una bárbara bien que me lo habéis dejado claro durante todos estos años bárbara cuando conseguí para ti el vellocino de oro bárbara cuando vencí al gigante Talo por ti bárbara cuando invoqué a Tritón para salvarte bárbara cuando traicioné a mi padre y a mi tierra...

Todo en orden

La obra transcurre en Cádiz, a mediados de abril de 1811, cuando tuvieron lugar en Las Cortes los debates sobre la abolición de la esclavitud. La escena debe representar la sacristía de una iglesia de la época, aunque es suficiente con sugerirla. Bastará fondo oscuro y algunos objetos religiosos, algo de mobiliario, etc. Una silla […]

Buenos días nos dé Dios, padre. Vengo a confesar. (Negando con el gesto.) No, no, no, no, no…. déjese de reclinatorio, que ya sabe que yo no me arrodillo ante nadie. Ni de pasar a la iglesia. (Se sienta, no sin cierta dificultad.) Aquí será mucho mejor, ¿no pregona usted que Dios está en todas partes? Que lo que tenga que oír Dios, no tiene porqué oírlo el hombre. (Pausa.). Ni la mujer, que siempre tiene usted la iglesia llena de beatonas. Se coloca la estola que yo mismo le regalé y Santas Pascuas y punto redondo. Y no me proteste, que bastante generoso soy con este templo.